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Nace Espacio32
En una cálida reunión, aderezada con panecillos y vino tinto, los delegados sindicales recibieron, el 22 de mayo pasado, el primer número de la revista Espacio 32.
Luego de varios años sin órgano informativo, el Sintrametlife pone en marcha este proyecto de comunicación que, en palabras del secretario general, Gerardo Calderón, “busca tender puentes de comunicación con toda la comunidad de la Aseguradora, desde el trabajador más abajo en la escala hasta los niveles directivos”. Apoyada en la seriedad (que no solemnidad) y el buen humor (que no sarcasmo), además de un diseño muy amable y textos breves, la revista pretende ganarse el afecto de la comunidad trabajadora de MetLife.
Así pues, compañeros trabajadores, a nuestra recién nacida habrá que quererla y alimentarla —no con mamilas, ¿eh?, sino con información y buenos textos.
Cuestión de honor
Ningún sindicato del mundo podría explicarse hoy sin la gesta que iniciaron hombres y mujeres hace poco más de 100 años. Muchos murieron en su intento por cambiar las brutales condiciones de explotación en que vivían.
Nuestra organización sindical se suma cada año a la marcha que en la mayor parte del mundo y en nuestro país celebramos los sindicatos independientes en honor a los mártires del trabajo. Para nosotros, el primero de mayo significa una oportunidad inmejorable de honrar a aquellos luchadores asumiendo los retos que en la actualidad nos presenta el mundo globalizado. Hacemos nuestra la defensa legítima de los derechos laborales y humanos porque aún hay ejemplos lamentables de prácticas que parecían superadas, como lo sucedido en la mina de Pasta de Conchos.
Desde este pequeño espacio, nuestro sindicato invita a todos los trabajadores, afiliados y no, a elevar nuestro nivel de compromiso apuntando hacia la consolidación del movimiento sindical democrático en México. Acciones así son las que nos permitirán la formación de cuadros altamente profesionales que le den continuidad a este gran proyecto llamado Sindicato de Trabajadores de MetLife.
Observatorio social en construcción
Jorge Robles
La transición a la democracia en el país requiere de instrumentos de observación y vigilancia que nos permitan dar seguimiento a las acciones de gobierno que impactan en nuestros salarios y condiciones de vida; vigilar de cerca la acción de los sindicatos en materia de democracia, transparencia, rendición de cuentas y libertad sindical, y monitorear el cumplimiento de las empresas en materia de responsabilidad social para con sus trabajadores y la comunidad.
En su Primer Congreso Extraordinario, la Unión Nacional de Trabajadores, de la que somos miembros, acordó establecer un Observatorio Social que permita articular a diferentes sectores de la sociedad para realizar estudios, análisis, investigación y divulgación sobre el comportamiento del gobierno y de las empresas. Todo esto con relación a temas fundamentales, como libertad sindical, contratación colectiva, condiciones laborales, trabajo infantil, trabajo forzoso, discriminación de género, medio ambiente, seguridad social y responsabilidad social de las empresas.
Los trabajos se iniciaron el 25 y 26 de junio en el seminario Observatorio Social en México. Participaron organizaciones con amplia experiencia en materia de observación social y laboral, como el Instituto Observatorio Social de Brasil, Red Puentes, Comercio Justo, Equipo Pueblo, Red Mexicana Frente al Libre Comercio, Red de Abogados Laboralistas; CENPROS, CILAS, CEREAL, CETLAC (de Ciudad Juárez y Monterrey), Red de Mujeres Sindicalistas, Red del Observatorio Ciudadano de Medios Electrónicos, así como destacados académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México y de la Universidad Autónoma Metropolitana.
Se pretende que el Observatorio Social recoja información, conocimiento y experiencias de las Se pretende que el Observatorio Social recoja información, conocimiento y experiencias de las organizaciones participantes que ya realizan estudios y monitoreos, para que los sindicatos puedan aprovecharlos en sus espacios de negociación colectiva y expansión sindical. Además se investigará sobre perfil de las empresas, cadenas productivas, prácticas de simulación sindical, subcontratación y responsabilidad social de la empresas en el marco de los diversos acuerdos internacionales.
* Secretario de Relaciones de la UNT y asesor sindical del Sintrametlife.
¿Porqué marchan los que marchan?
Primero de Mayo
Conocido también como Día Internacional del Trabajo en honor de los obreros textiles asesinados en Chicago en 1886, el Primero de Mayo es una fecha importante para todos los trabajadores, aunque muchos se despreocupen de averiguar los motivos de esa importancia.
México no fue el único país donde hace un siglo tuvieron lugar conflictos violentos, sangrientos, entre capitalistas protegidos por sus gobiernos y obreros defendiéndose como podían: la guerra minera de Cripple Creek, Colorado, 1903-1904; las huelgas masivas, tremendas, revolucionarias, por toda Rusia occidental, de San Petersburgo al Cáucaso, en 1905; las grandes huelgas políticas de masas en Alemania y Francia, que culminaron en la enorme huelga del primero de mayo de 1906 en París; el “martes sangriento” en San Francisco, California; la masacre obrera (2,000 muertos) en Santa María de Iquique, Chile, 1907; las huelgas textiles, mineras y portuarias de Inglaterra; la gran huelga política de masas en Bombay, 1908; el “levantamiento de las 20,000” en Nueva York; la huelga general en Buenos Aires; la “semana trágica” en Barcelona; la huelga general de 1909 en Suecia; dos huelgas políticas de masas, prerrevolucionarias, en Berlín; la huelga minera de Gales; la huelga de las trabajadoras de ropa en Chicago; la guerra patronal antisindicalista en Los Ángeles; la huelga ferrocarrilera en Francia, 1910, y en nuestro país, las huelgas de Cananea y Río Blanco, en junio de 1906 y enero de 1907, respectivamente.*
Detrás del Primero de Mayo están, como se puede ver, una heroica lucha de más de cien años por ganar derechos que hoy se disfrutan sin cuestionar de dónde vienen o quién hizo qué para conseguirlos: la semana de 40 horas, el disfrute de vacaciones pagadas, seguridad social, jubilación… son sólo algunos de esos derechos por los que trabajadores de otros tiempos entregaron la vida.
Los trabajadores que cada primero de mayo salimos a la calle lo hacemos para honrar a luchadores de otros tiempos, de todos los tiempos. Buscamos aprender de la historia para construir el futuro. Hoy día, 100 años después, México aún tiene una gran agenda pendiente con la clase trabajadora del campo y la ciudad: recuperación del salario, soberanía alimentaria, empleo digno y bien remunerado, pensiones decentes, condiciones de seguridad en los centros de trabajo (no olvidar Pasta de Conchos), combate al contratismo de protección, la subcontratación y los despidos, así como al incremento de precio de los productos básicos (maíz y, ahora se anuncia, lácteos, carne, pollo, huevos, frutas y verduras). Las y los trabajadores tenemos, pues, mucho trabajo por delante, y como dirían los clásicos: “no hay peor lucha que la que no se hace”, y nosotros agregaríamos que “la lucha que no se ve, no se vive ni se siente”. Y usted, lector, ¿cuál lema agregaría?
*John Womack Jr., “Prólogo”, en Bernardo García Díaz (comp.), La huelga de Río Blanco, SEV-Gobierno del Estado de Veracruz, 2007.
El hoy y el mañana del mundo sindical
Entrevista con el abogado laboral Arturo Alcalde

Treinta y cinco años ya. De entonces a nuestros días, ¿cómo ha cambiado, si ha cambiado, la vida sindical en el país?
Tengo la impresión de que no ha cambiado mucho. Sigo observando una subordinación de los trabajadores. Primero, frente a las autoridades por la vía de los registros sindicales, las tomas de nota, el control de los juicios de titularidad de contrato colectivo, la manipulación de las huelgas. Segundo, frente a los empresarios que insisten en su “derecho” a tener el sindicato de su preferencia (en México, a diferencia de muchos otros países, el patrón dice “este líder me gusta y con él firmo el convenio”; lo hace sin consultar a los trabajadores, y si éstos se organizan en otro sindicato, los despide). Tercero, frente a la vida interna de los sindicatos: los trabajadores en lo individual no existen; el líder es la figura fuerte y busca reelegirse a toda costa, evitar la formación de planillas opositoras o incluso las elecciones y, si las hay, el comité ejecutivo mismo elige a los delegados, y por consiguiente todo se vuelve una farsa.
Frente a esto, ¿en qué posición está el sindicato de MetLife?

- El abogado laboral considera que "las empresas que invierten a largo plazo prefieren sindicatos democráticos, simplemente porque la concertación es la clave del entendimiento entre empresario y trabajador"
Un lunar, una excepción a la regla. El Sindicato de MetLife tiene una historia que se debe leer, digamos, en otro libro. Es un sindicato honesto, que rinde cuentas, y la preocupación de sus líderes es la gente. Es una organización en la que no se hacen negocios, y creo que ha resuelto muchos problemas que su propia gente no ve… Los sindicatos tienen su razón de ser en parte por lo que hacen y en parte por lo que evitan que se haga, y el sindicato de MetLife hace muchas cosas y evita muchas otras.
¿Tan bonito es el cuadro, señor licenciado?
Bueno, es un sindicato que obviamente requiere de más esfuerzos en materia de formación, más participación de los trabajadores, más confianza. Este sindicato es producto de una fusión muy difícil entre dos empresas con condiciones de trabajo totalmente distintas. Es un ejemplo muy exitoso porque si no se hubiera tenido la capacidad de conciliar un modelo intergeneracional quizá se hubiera creado un conflicto. El conflicto era un escenario probable, pues los trabajadores de Aseguradora Hidalgo, que traían un modelo laboral muy ventajoso por su origen paraestatal, hubieran podido buscar extenderlo al conjunto de trabajadores de la nueva empresa, privada, que venía con otras características, con otro sistema administrativo, con otra posición frente al mercado.
Se entró en un proceso de transición —continúa Alcalde— que no deja de presentar dificultades porque, insisto, hay trabajadores con condiciones de trabajo muy diferentes. Pero no cabe duda de que fue la mejor solución, posible básicamente por dos razones: una, que había un sindicato limpio, pues uno tradicional hubiera aprovechado la situación de conflicto para firmar cualquier convenio y enriquecer a los líderes, cobrando así la transición. No sucedió tal cosa, y esto me parece muy valioso, pues supone una ética diferente, una visión honesta del mundo. La otra razón es que la empresa, inteligente, supo valorar que un conflicto la podía conducir hacia una dimensión desconocida, sobre todo porque en la opinión pública había mucha resistencia por la privatización de Aseguradora Hidalgo y había gente dispuesta a denunciar, digamos, que una empresa trasnacional había llegado a privar a los trabajadores de sus derechos adquiridos.
En un sentido más o menos esquemático, ¿cuáles serían los pilares en que se apoya un sindicato democrático?
Un primer nivel elemental, algo así como la prueba del ácido, es que los trabajadores tengan la posibilidad de elegir a sus representantes a través de una votación limpia, universal y con voto secreto (el voto abierto, por ejemplo a mano alzada, se presta a manipulaciones y represalias). Un segundo nivel es que haya rendición de cuentas. Esto no se refiere sólo a las cuotas, pues muchas veces los líderes tienen ingresos laterales por gastos sociales y culturales, o venta de plazas. La rendición de cuentas supone que éstas sean transparentes, que la gente pueda recibir información respecto a cuánto dinero ingresa y dónde y cómo se aplica. Y un tercer nivel es que el sindicato tome las decisiones importantes mediante la consulta a los trabajadores, es decir, que no las tome sólo el comité ejecutivo. En la contratación colectiva, por ejemplo, es común que un comité ejecutivo o el líder primero firme y luego informe. Incluso dentro de los sindicatos independientes y democráticos hay líderes que tienen horror a que la asamblea les desautorice una negociación y abra así las puertas al conflicto. Por eso el sindicato que asume el riesgo y el compromiso de destacar la asamblea como lo mejor para las decisiones más importantes recibe una calificación especial dentro de la vida democrática. En el caso del sindicato de MetLife, estas tres características se cumplen.

- "En nuestro caso, la buena imagen internacional de MetLife se corresponde con un sindicato democrático"
Hay también otras condiciones más complejas —prosigue el representante legal del Sintrametlife—, como el manejo de información y la capacidad de salir al mundo. Que el sindicato no agote su acción en las paredes de su empresa, que transite hacia concertaciones laborales por rama productiva o de industria. En Francia, España, Italia o Canadá, en los países más avanzados, se negocia una contratación colectiva por encima de la ley, con un marco general, y luego ya vienen las negociaciones particulares. Otra cualidad en un sindicalismo democrático es saber que la mejora de las condiciones de trabajo no depende sólo de la lucha del contrato colectivo o de la pelea por un salario, sino de influir en las políticas públicas, por ejemplo influir en la política fiscal, en la política laboral, en la política en materia de seguridad social. Estar en la Cámara de Diputados, en los foros, es importante. Mucha gente se pregunta ¿qué anda haciendo en esos lugares el comité ejecutivo? La respuesta es: no podemos pensar en una mejora de las condiciones laborales si no existe una buena política de empleo en el país, si no hay una buena política salarial, comercial o en materia de inversión... No debe olvidarse que los trabajadores constituyen prácticamente toda la población, que en una sociedad moderna el trabajo tendría que ser el centro de prácticamente todo.
¿Qué ventajas le acarrea a una empresa el hecho de tener un sindicato democrático?
En México hay una cultura empresarial atrasada, pues se piensa que con un sindicato controlado se vive más tranquilo y se es más productivo. Esta tesis se contradice con mucha facilidad el día que salta la liebre y aparece un conflicto laboral incontrolable. Las empresas que invierten a largo plazo prefieren sindicatos democráticos, simplemente porque la concertación es la clave del entendimiento entre empresario y trabajador. La productividad, la intensidad del trabajo, la jornada, el salario, las condiciones generales de trabajo… todo está construido sobre el pilar de la negociación y para que ésta sea auténtica necesita haber interlocutores también auténticos (los líderes que la gente quiere). Es mucho más fácil el entendimiento cuando los trabajadores perciben una empresa consistente en su discurso y en su práctica. Esto habla de códigos de conducta, de responsabilidad social empresarial, de una imagen ante la sociedad. El tema ético es clave para transitar hacia una sociedad responsable, y si como empresa digo que respeto los derechos fundamentales pero por otro lado controlo al líder y lo corrompo, entonces soy una empresa falsa. En nuestro caso, la buena imagen internacional de MetLife se corresponde con un sindicato democrático, y me parece que esto fue decisivo para evitar el conflicto del que ya hablamos. Obviamente que los trabajadores quisieran tener mejores condiciones, obviamente que hay agendas pendientes como la de ir reduciendo las diferencias entre ambos modelos de empresa, pero se tuvo la sabiduría de evitar un conflicto y de prevenirlo con una política de relaciones responsables, inteligentes y sensibles entre una empresa seria y un sindicato serio, limpio, sin cola que le pisen.
¿Usted cree que, en términos sindicales, la fusión en MetLife tenga un buen final?

- Elección de representantes libre y secreta y rendición de cuentas, pilar indispensable en un sindicato democrático.
Los compañeros que ingresaron por la vía de Génesis deben saber que las aseguradoras de corte paraestatal en México, como lo fue Hidalgo, vivieron una realidad que se encuentra prácticamente en extinción. Eran empresas monopólicas y la política económica del país, impedida de incrementar el salario, se centraba en las prestaciones, que acabaron siendo privilegiadas. Hoy en MetLife el sistema generacional con origen en Ahisa se está acabando y dentro de unos años será mucho más grande el peso relativo de los trabajadores del nuevo modelo en temas como el sistema pensionario, servicios médicos o préstamos. No se trata de copiar el otro modelo, de regresar al pasado, sino de ir compensando con justicia, y con acuerdo a las condiciones de la empresa, los desniveles contractuales. Se trata de buscar una homologación relativa y no una demagógica igualdad, pues los trabajadores de Ahisa poco a poco van a ir saliendo y los nuevos no hallarán en esas plazas condiciones idénticas.
Los compañeros de Génesis deben saber que en la empresa de donde provienen operaba un sindicato de protección y que llegar a MetLife y formar parte de un sindicato democrático representa para ellos una gran oportunidad de participar y volverse más fuertes, de estar más seguros en su empleo. Les pido que investiguen qué tipo de sindicato es éste, pues todo mundo sabe que el de MetLife es un sindicato de gente solidaria y honesta, que lo dirigen personas que no están buscando un puesto político, ni están afiliados a organizaciones con otros intereses, aunque para ampliar su radio de acción sí se han relacionado con otros grupos fraternos. Creo que los trabajadores del nuevo modelo no deberían esperar a que aparezcan las dificultades para decidir afiliarse. Si todos se afilian —que sería lo ideal— tendrían la oportunidad de participar democrática y responsablemente en las asambleas, en la dirigencia sindical, en la transformación de los estatutos. Es un gran privilegio tener un sindicato democrático y los compañeros de Génesis tienen todo a la mano para seguir esa línea y fortalecerlo.
Celebremos con gusto, señores

Por este medio enviamos un saludo y nuestro reconocimiento para el equipo de trabajo que participó en el proceso de licitación de la Póliza 01 Vida. Lo hacemos extensivo también a todos y cada uno de los colaboradores que desde su respectiva posición lograron que el resultado de este proceso fuera favorable para nuestra empresa. Con la permanencia los siguientes tres años de esta colectividad asegurada tendremos la oportunidad de demostrarnos y demostrarles las ventajas de seguir con nosotros. Hemos sido y somos su mejor opción.
Con la renovación del contrato de esta póliza se fortalece aún más la relación con los servidores públicos de esta cartera. Somos trabajadores que debido a la naturaleza de nuestro trabajo nos identificamos con un servicio de la más alta calidad. No olvidemos que, ante una competencia tan cerrada, ésa puede ser la diferencia para mantener con nosotros a los clientes.
Con la mirada en el 2010, continuemos por el camino del éxito haciendo bien y con cariño nuestro trabajo. Los resultados mostrarán por qué Metlife tiene tradición y liderazgo en el mercado de los seguros de vida.
Todas y todos en MetLife estamos contentos; felicitémonos por ello.
Empresa precavida vale por dos
Todos sabíamos que a las diez de la mañana del viernes 18 de mayo iba a temblar… de a mentiritas, pero iba a temblar. Nuestros medios de protección eran ya de todos conocidos: “seguir y respetar las instrucciones del o los brigadistas asignados en cada piso”, además del consabido “no corro, no grito, no empujo”. Un factor olvidado por muchas compañeras fue el uso de zapato bajo, que pagaron con inseguridad y temblorina.
Con todo, fue un ejercicio de seguridad que se distinguió por el orden, la seriedad y la agilidad. Eso sí, ya en la calle, no faltó el automovilista molesto que agazapado en su vehículo maldijera y pitara a los evacuados, ni el transeúnte que insultara a uno de los coordinadores quien, como todo un profesional, siguió con su trabajo. ¡Ay, conciencia, cuánta falta no haces!
Al final quedaron varias certezas y, también, preguntas que habremos de ir contestando del mejor modo. ¿Cuál fue mi participación? ¿Qué pasaría si no fuese una simulación? ¿Cómo actuaría en caso de incendio, amenaza de bomba, fuga de gas…? ¿Identifico la alarma de evacuación? ¿Sé qué hacer en caso de un siniestro en mi área de trabajo, en casa, en la calle, etcétera?

- Un equipo de 145 brigadistas lograron desalojar en 18 minutos a más de 1500 personas con un saldo blanco
Entre lo destacable —hay que decirlo y decirlo fuerte— estuvo la participación de 145 brigadistas que hicieron gala de preparación, pues desalojar a 1,175 personas en 18 minutos con saldo blanco se dice y cuenta fácil, pero organizar, coordinar y ejecutar a cabalidad un ejercicio de esa magnitud merece nuestro respeto y reconocimiento. A esa seriedad y responsabilidad habremos de corresponder en cada una de las actividades de la Comisión Mixta de Seguridad e Higiene y la Unidad de Protección Civil, ¿o no?.
El pelo lacio
Todo empezó por el principio. Recuerdo indeleblemente que cuando nací el mundo a mi alrededor era una sola y vasta alegría. Entre risas y ternuras humedecidas por la novedad de ese trocito de carne prendido con inocente glotonería a la teta materna, se decía lo que suele decirse cuando hace uno su aparición sobre esta tierra: tiene las orejas del papá, el vello de las piernas de la tía Carola, los dedos de los pies del tío Escalígero (que por cierto no ha venido, ¿verdad?, ha de estar metido otra vez en casa de esa mujer), las axilas de la abuelita Hildegarda, las pestañas de la Cuca, las vértebras de la nana Elisa, la risa limpita de la mamá…
De repente, una voz de alarma concentró la atención dispersa: «Pero, ¿ya se fijaron? Tiene el pelo lacio». Un estupor categórico e inconmensurable mortificó todos los rostros. Mi padre dejó un brindis en suspenso y se volvió a mirarme; yo abrí los ojos y deposité mi vista todavía borrosa en los ojos de mi madre; mi madre, aturullada por la angustia, me apretó contra su pecho rebosante y casi me asfixia. Era cierto. Aunque de bonito color, mi pelo era lacio. Intuí, a pesar de que mi cultura estaba aún en pañales, que aquella característica capilar debía de significar algo malo.
Agustín Monsreal, La banda de los enanos calvos, Lecturas Mexicanas-SEP.
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“La única prueba a favor o en contra de una persona consiste en ver si, hallándonos a su lado, nos elevamos o descendemos”.
Robert Musil, En Los alucinados.
Dos locos sueltos
Groucho Marx y Woody Allen
Esta vez nos acompañan, en una suerte de mano a mano, dos personajes del celuloide. Uno ya es ido, y el otro está bien vivo y con muchos proyectos. Ambos geniales a la hora de abrir el pico, como veremos a lo largo de estas páginas.
Groucho (1891-1977) fue hijo de Minnie Choemberg, descendiente de cómicos ambulantes, y del sastre Sam Marx. “Ella hablaba alemán y él francés —nos dice Groucho de sus padres—. Ninguno de los dos entendía una palabra de lo que decía el otro, así es que se casaron.” Instalada en Nueva York, la pareja tuvo cinco hijos, además de Groucho.
Woody Allen nació el 1 de diciembre de 1935 en Brooklyn, Nueva York. Es cineasta de gran fama: director, argumentista, guionista y actor. También es músico: cada lunes, en el hotel The Carlyle de esa ciudad, toca el clarinete con un grupo de amigos que formaron una banda de jazz (la entrada está en 125 dólares, por si usted se anima).
"El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores". Woody Allen
"Hace tiempo cortejé casi dos años a una mujer, hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas". Groucho Marx
Vulnerado
Viajo, amor, en tus ojos, en la luz de tus ojos, amor, viajo, en el paisaje de tus ojos.
Subo las escaleras de tus ojos, desciendo sus barrancas, miro pasar parvadas en tus ojos.
Ardo, amor, en tus ojos, por tus ojos, que hace tiempo no ven que vivo en ellos.
Ricardo Yáñez, Dejar de ser, México, ERA.
El objetivo de Espacio 32 y esta web es tender puentes de comunicación
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